En 1970 estudiábamos en la facultad de ingeniería de la UCV y las clases de Análisis Matemático III eran lo suficientemente desmotivadoras como para que surgiera en su seno, junto a las series de Fourier y el cálculo de varias variables, un "poemario" que José Ramón Ortiz, amigo y cómplice, ilustró (José Ramón contribuyó también con un poema que todavía anda confundido entre mis papeles). El "poemario" estaba dedicado al poeta Gabriel Muñoz, de quien extrajimos nuestra rúbrica: "La mano convulsa". Entre mis papeles arrugados rescaté un soneto dedicado a Susana, aquella rubia del noveno cuya voluptuosa humanidad apenas lográbamos entrever en el cafetín de ingeniería, entre los saltos y los gritos desaforados de los compañeros. Teníamos diecinueve años…
Papeles arrugadosJuly 21, 2006 3:45 am
Papeles arrugados 3:20 am
Parodias. Hay dos parodias que quiero conservar. Una de ellas es una versión del poema Derrota, de Rafael Cadenas, dedicada (en el mal sentido del término) a Geovanni Siem, quien vive actualmente en Australia . Se llama Renuncia. La otra es el Discurso de despedida que urdí junto con mi amiga María Luisa Gil para que nuestra común amiga María Elena Alcalá lo leyera con motivo de su separación del cargo de Jefe del Departamento de Administración del Instituto Universitario de Tecnología Región Capital. Siento cariño por ambos escritos y los he rescatado para esta página.

